lunes, 14 de junio de 2010

LA RUTA MUSICAL

Queridos lectores, ruteros, colegiales, internautas, amigos todos, Ruta Quetzal BBVA 2010 está a punto de comenzar. Esta ruta nos llevará por México, Portugal y España. Entre todos esos magníficos destinos, sobre todo, me gustaría destacar que cumpliré uno de los sueños que tenía pendientes desde hace ya varios años: visitar la esplendorosa ciudad de Chichén Itzá.
Sin embargo, antes de partir hacia tierras mexicanas, me gustaría dejaros un pequeño regalo, a mi manera: he preparado una selección de músicas relacionadas con el itinerario que recorreremos. Algunas están dedicadas a una fecha en concreto, mientras que otras pueden ubicarse en varias jornadas. Lo importante de esta experiencia es que, desde la distancia, a través de la música, todos estemos juntos.
  • Comenzaremos con el 17 de junio, día en que llegaremos a México. Apenas está relacionada con el recorrido, pero sin embargo creo que sí que forma parte importante de la historia de México: la civilización azteca. Vivaldi escribió la ópera "Moctezuma" (también puede encontrarse si se busca "Montezuma"). Estuvo perdida durante 250 años, pero recientemente se ha podido recuperar. Mi recomendación es que escuchéis atentamente la Sinfonía de esa ópera.
  • Dejamos atrás el Barroco. Ya estamos en México y, en este caso, lo mejor es adentrarnos en las profundidades de su música. Del 18 al 22 nos vendrá muy bien conocer la obra de uno de los máximos representantes del Nacionalismo mexicano, José Pablo Moncayo. De su repertorio, quedémonos con ese fantástico "Huapango".
  • 23 de julio: noche de San Juan, ¡qué mejor que cantar una sanjuanera! Nos quedaremos, cómo no, con una que nos llega al corazón, "La Compra", de Francisco García Muñoz. ¿Os suena?
  • Y, por fin, llegamos a Chichén Itzá. Aquí, como no podía ser de otra forma, la música que os dejo es "La noche de los mayas", de Silvestre Revueltas. La obra es muy buena y tiene algún fragmento que no tiene desperdicio. Desde Chichén Itzá, el 2 de julio, hasta la salida hacia España, disfrutaré con su música.
  • Llegamos a España, a la capital, en la que estaremos 7, 8, 9, 10. Una obra que refleja el ambiente palaciego de Madrid, de Boccherini, es la "Música nocturna de Madrid", la cual ha sido utilizada para varios reclamos comerciales. Os sonará y creo que, además, os sorprenderá escucharla íntegramente.
  • El 11 de julio se disputará la final del Campeonato del mundo de selecciones del fútbol, el Mundial, para los amigos. No sé si "la Roja" estará entre esas dos afortunadas camisetas, pero ojalá que así sea. El fútbol hablará... desconozco si podré ver ese partido, pero estad seguros de que lo intentaré. Aquí os dejo una música para los sentimentales, cantada por Plácido Domingo con motivo de España '82, el Mundial de "Naranjito", titulada "El Mundial".
  • El 13 de julio nuestro recorrido se encontrará con Ávila. Recuerdo como un profesor de Historia de la Música nos recomendaba relacionar la música de Tomás Luis de Victoria con su ciudad natal, Ávila. Hasta ahora, no he tenido el privilegio de poder visitar este municipio, pero seguro que las armonías del "Ave María" me ubicarán perfectamente en su contexto histórico-cultural.
  • 17-18 de julio: la ciudad que fue la cuna de la constitución de 1812, "La Pepa", nos acogerá. En Cádiz, lo menos que podemos hacer, musicalmente, es rendirnos a las armonías de Manuel de Falla. Muchas son sus obras destacables pero, en especial, me gustaría que deleitéis vuestros oídos con "El sombrero de tres picos", una obra de la que, afortunadamente, pude tocar algunos movimientos en la orquesta.
  • Nuestro recorrido musical va llegando a su fin pero, antes de terminar, con motivo del viaje en el buque Galicia de la Armada Española, seguro que el "Viaje Marítimo", del sevillano Joaquín Turina será de gran agrado en esas largas noches de navegación.
Espero que os haya gustado esta ruta musical.
¡Nos vemos pronto!

Nota: estas obras se encuentran disponibles en servidores de vídeos.

lunes, 5 de abril de 2010

kWh

Sí, queridos lectores: al mirar vuestras facturas de la luz, el consumo lo veréis expresado en kWh, y no en Kwh, k.w.h., kwhora o, el error más común, kW/h. Espero que las siguientes fórmulas os aclaren un poco el asunto:
Potencia (W, kW, CV, erg/s...)=Energía (J, kJ, cal, erg, eV...)/Tiempo (s, min, h, día...)
Si queremos saber la energía, teniendo el tiempo y la potencia, tendremos que multiplicar, obteniendo, en nuestro caso:
Energía (kWh)=Potencia (kW)·Tiempo (h)
Es decir, si tenemos encendida una bombilla de bajo consumo de 15 W (0.015 kW) durante una hora, habremos consumido 0.015 kWh
Ahora, la sintaxis: k, prefijo que significa kilo (1000); W, vatio, en mayúscula por ser una unidad que tiene el nombre de una persona (James Watt); y h, abreviatura de la hora. Todas estas unidades, según la nomenclatura científica, sin puntos.

martes, 30 de marzo de 2010

BARRAX

Llegaba la segunda carrera de mi participación en el circuito y apenas había podido entrenar desde la anterior: las lluvias fueron enemigos míos, si no al impedirme salir de casa, cuando interrumpían la sesión haciendo acto de presencia. Por eso, mis dudas eras considerables con respecto a cómo afrontaría la prueba.
El día era soleado, quizá levemente caluroso, pero un viento a veces intenso mitigaba los efectos causados por el sol. Pero, antes de correr, señores, hay que conocer un poquito los lugares que recorreremos en la carrera; así llegamos hasta el cuco, una construcción manchega de piedra y barro, con planta circular, que servían para el refugio de los encargados de las duras labores del campo. De este cuco me quedo con la impresión de ser un buen lugar para echarse una siestecita "al fresco" en verano y con la foto que nos hicimos, que quedará para el recuerdo de esta carrera.
El recorrido no fue excesivamente duro: alguna cuesta prolongada, pero de escasa pendiente, fue el mayor obstáculo que nos encontramos los atletas. Sin embargo, en la segunda vuelta, en el punto de avituallamiento (justo en lo más alto de la prueba, tras el citado ascenso), no quedaba agua: yo, que había ofrecido lo mejor de mí mismo en la subida, pensando en esa botellita que me esperaría, no tuve más remedio que acelerar para llegar antes a la meta (¡qué le vamos a hacer, tenía sed!)... otra vez me llevo el cinturón de cantimploras.
Cómo no, terminé mostrando el 25 por segunda vez, y aquí viene la respuesta a la incógnita que planteé en la anterior carrera: este 25 es un homenaje a la Ruta Quetzal, que este año cumple un cuarto de siglo (de rutas, sin contar los años en los que no tuvo lugar), un programa que ha sido y sigue siendo un eje motivador, siempre aportando un toque especial a mi vida. Para la ruta, para todos los que la hacen posible y, cómo no, para los ruteros, van dedicados todos esos veinticincos que mostraré a lo largo de la temporada (esperemos que sean muchos).